Actuación 1. Diagnóstico, censo y cartografía de puntos críticos.El programa comienza con una evaluación técnica de la situación real de la paloma urbana en el municipio. Esta fase incluye el censo aproximado de ejemplares, la identificación de dormideros, puntos de nidificación, zonas de alimentación recurrente y espacios donde la presencia de las palomas genera mayores molestias o daños.El análisis se centra especialmente en plazas, mercados, colegios, edificios públicos, monumentos, estaciones, parques y otros enclaves donde confluyen refugio, alimento y elevada presencia humana. Toda esta información se integra en una cartografía de puntos críticos que permite priorizar las actuaciones y adaptar la estrategia a la realidad concreta de cada municipio.Este diagnóstico es esencial para evitar intervenciones genéricas o poco eficaces, permitiendo actuar con mayor precisión sobre los focos de conflicto y dimensionar correctamente la intensidad del problema.Actuación 2. Control poblacional y disuasión técnica.Una de las líneas principales del programa consiste en la aplicación de medidas de control poblacional y disuasión activa orientadas a reducir la presión de las colonias en las zonas de mayor conflicto. Estas actuaciones se diseñan de forma selectiva, planificada y adaptada a las características de cada emplazamiento, priorizando la eficacia operativa y el cumplimiento de la normativa vigente.Entre las herramientas que pueden emplearse se incluye el trampeo selectivo, especialmente útil en puntos con alta concentración de ejemplares y donde resulta necesario reducir de forma directa la densidad de la colonia. Esta medida se ejecuta mediante sistemas adecuados, personal cualificado y protocolos de manejo que garanticen una intervención profesional.Como complemento, puede recurrirse a la cetrería como sistema de presión biológica y disuasión natural, generando una alteración del comportamiento de las palomas y favoreciendo su desplazamiento desde zonas sensibles o especialmente conflictivas. En determinados contextos, esta estrategia puede reforzarse mediante el uso de drones con señal acústica que simula un disparo, una herramienta de apoyo disuasorio que contribuye a incrementar la eficacia del desplazamiento en espacios abiertos, grandes cubiertas o áreas donde otras medidas resultan menos resolutivas.No se contempla el uso de medicamentos anticonceptivos o de control reproductivo químico, ya que su aplicación puede afectar a otras especies no objetivo (gorriones, mirlos, verderones..) y no encaja con un enfoque técnico basado en la selectividad, la seguridad ambiental y el control riguroso de la intervención.Todas estas actuaciones se plantean siempre en función del contexto concreto, la intensidad del problema, la tipología del espacio y el marco normativo aplicable, con el objetivo de lograr resultados eficaces y sostenibles a medio y largo plazo.Actuación 3. Prevención estructural y control de puntos de nidificación.El control de la paloma urbana no puede depender únicamente de actuaciones directas sobre los ejemplares, sino que debe complementarse con medidas preventivas sobre el entorno construido. Por ello, el programa incluye la identificación de los principales puntos de posado, refugio y nidificación presentes en edificios e infraestructuras urbanas.A partir de este análisis, pueden proponerse sistemas de exclusión y prevención física, como redes, varillas, tensores u otras soluciones técnicas adaptadas a cada estructura, con el fin de dificultar el acceso a cornisas, cubiertas, patios interiores, aleros, huecos y otros espacios donde las palomas se instalan de forma reiterada.Estas medidas son especialmente importantes en edificios municipales, inmuebles históricos, equipamientos públicos y zonas donde la acumulación de excrementos o nidos genera daños recurrentes.Actuación 4. Limpieza, saneamiento y reducción de la querencia.En aquellos puntos donde la presencia de palomas ha generado acumulaciones importantes de excrementos, restos orgánicos o suciedad asociada, se contemplan actuaciones de limpieza y saneamiento orientadas a recuperar las condiciones higiénicas del espacio y reducir la atracción del enclave para nuevas concentraciones de aves.Estas intervenciones pueden incluir la retirada de guano, la limpieza de superficies afectadas, la desinfección de puntos conflictivos y la eliminación de restos que favorezcan la permanencia de la colonia. Además de su valor higiénico y estético, esta actuación resulta clave para disminuir la querencia de las palomas por determinados lugares, especialmente cuando se combina con medidas de exclusión o disuasión.Actuación 5. Sensibilización ciudadana y reducción de la alimentación incontrolada.Una parte importante del problema, deriva de la disponibilidad constante de alimento en el entorno urbano, ya sea por aportes intencionados de la ciudadanía o por una deficiente gestión de residuos. Por este motivo, el programa incorpora una línea de actuación centrada en la sensibilización ciudadana y en la modificación de hábitos que favorecen la proliferación de la especie.Esta actuación incluye campañas informativas, cartelería en espacios públicos, materiales divulgativos y acciones de sensibilización dirigidas a vecinos, centros educativos, asociaciones y colectivos sociales.El objetivo es explicar de forma clara por qué la alimentación incontrolada de palomas agrava el problema, incrementa la densidad de las colonias, favorece los daños al patrimonio, deteriora la convivencia en el espacio público y además produce competencia con las especies silvestres.La educación ambiental se plantea, así como una herramienta complementaria imprescindible, ya que permite actuar sobre una de las causas estructurales del problema y reforzar la aceptación social de las medidas técnicas adoptadas por el Ayuntamiento.Actuación 6. Seguimiento técnico y evaluación de resultados.El programa propone incorporar un sistema de seguimiento, que permite comprobar la evolución de la población de paloma urbana y evaluar la eficacia real de las medidas aplicadas. Este seguimiento se basa en revisiones periódicas de los puntos críticos, observación de cambios en la densidad de ejemplares, control de la recolonización de espacios intervenidos y análisis de la evolución de las incidencias o quejas ciudadanas.Este sistema permite introducir ajustes en la estrategia cuando sea necesario, reforzar determinadas actuaciones y verificar qué medidas resultan más eficaces según el tipo de entorno urbano. De esta manera, la gestión deja de ser una sucesión de acciones aisladas y pasa a convertirse en un proceso técnico continuado, basado en la observación, la adaptación y la mejora progresiva de resultados.