La gestión moderna del territorio municipal requiere herramientas basadas en información fiable, actualizada y espacialmente organizada. En el ámbito ambiental, uno de los instrumentos más útiles para la toma de decisiones es la elaboración de un Atlas de Biodiversidad Municipal, entendido como un sistema de conocimiento que permite identificar, localizar y valorar los principales elementos biológicos presentes en el término municipal.Este atlas integra información relativa a fauna urbana y periurbana, flora de interés, hábitats relevantes, especies protegidas, especies invasoras, zonas de reproducción, áreas de refugio, corredores ecológicos y espacios con valor ecológico destacado. Más allá de un simple inventario de especies, el atlas constituye una herramienta técnica que permite interpretar la biodiversidad del municipio y aplicarla a la planificación y gestión del territorio.La información generada puede emplearse para apoyar la planificación urbanística, mejorar la gestión de parques y zonas verdes, orientar proyectos de restauración ecológica, diseñar programas de educación ambiental o identificar áreas prioritarias para la conservación.Desde el punto de vista legal, la conservación de la biodiversidad y la integración de criterios ambientales en la planificación territorial se apoyan en la Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, así como en distintas estrategias europeas y estatales relacionadas con la infraestructura verde, la restauración de ecosistemas y la adaptación al cambio climático.En este contexto, el Atlas de Biodiversidad Municipal se configura como una herramienta estratégica para mejorar el conocimiento ambiental del municipio y facilitar una gestión pública más informada, preventiva y sostenible.